Primera  carta  a  los  Corintios

Introducción

San Pablo escribe esta carta a los fieles 
de Corinto para hacer cesar las disputas que se habían suscitado entre  ellos,  reprender  algunos desórdenes y abusos que se habían introducido y reponder a varias  
 
preguntas que le habían hecho por escrito. Escribióla el apóstol desde Éfeso, según se infiere del cap. 16, v. 8; y probablemente hacia el año 57 de Jesucristo.

 

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios



1 CORINTIOS
                 Saludo y acción de gracias

1  1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la vocación y voluntad de Dios, y nuestro hermano Sostenes, 2) a la Iglesia de Dios, que está en Corinto, a los fieles santificados por Jesucristo, llamados santos, y a todos los que en cualquier lugar que sea, invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y de nosotros. 3) Gracia y paz de parte de Dios Padre nuestro, y de Jesucristo nuestro Señor.
4) Continuamente estoy dando gracias a Dios, por vosotros por la gracia de Dios, que se os ha dado en Jesucristo,
5) porque en Él habéis sido enriquecidos con toda suerte de bienes espirituales, con todo lo que pertenece a los dones de la palabra y de la ciencia; 6) habiéndose así verificado en vosotros el testimonio de Cristo: 7) de manera que nada os falte de gracia ninguna, a vosotros que estáis esperando la manifestación de Jesucristo 

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

nuestro Señor, 8) el cual os confortará todavía hasta el fin, para que seáis hallados irreprensibles en el día del advenimiento de Jesucristo Señor nuestro. 9) Porque Dios, por el cual habéis sido llamados a la compañía de su hijo Jesucristo nuestro Señor, es fiel en sus promesas.

           Reprende la división en partidos

10 Mas os ruego encarecidamente, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos tengáis un mismo lenguaje, y que no haya entre vosotros divisiones; antes bien viváis perfectamente unidos en un mismo, pensar, y en un mismo sentir. 11) Porque he llegado a entender, hermanos míos, por los de la familia de Cloe, que hay entre vosotros contiendas. 
12) Quiero decir, que cada uno de

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

vosotros toma partido diciendo: Yo soy de Pablo; yo, de Apolo; yo, de Cefas *; yo, de Cristo.
13 Pues qué, ¿Cristo se ha dividido? ¿Y por ventura Pablo ha sido crucificado por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo? 14) Doy gracias a Dios, de que a ninguno de vosotros he bautizado por mí mismo, sino a Crispo, y a Cayo, 15) para que no pueda decir nadie que habéis sido bautizados en mi nombre.
16) Verdad es que bauticé también a la familia de Estéfanas; por lo demás, no me acuerdo haber bautizado a otro alguno, que yo sepa.

Unidad de doctrina

  17 Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio, y a predicarle, sin valerme para eso de la elocuencia dé palabras o discursos de sabiduría humana, para que no se haga inútil la cruz de Jesucristo *. 18) A la verdad que la predicación de la cruz parece una necedad a los ojos de los que se pierden; mas para los que se salvan, esto es, para nosotros, es la virtud y poder de Dios*. 19) Así está escrito *: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé la prudencia de los prudentes. 20) ¿Dónde están los sabios? ¿Dónde los escribas o doctores de la Ley? ¿Dónde esos espíritus curiosos de las ciencias de este mundo? *. ¿No es verdad que Dios ha convencido de fatua la sabiduría de este mundo? *. 21) Porque ya que el mundo a la vista de la sabiduría divina no conoció a Dios por medio de la ciencia humana, plugo a Dios salvar a los que creyesen en Él por medio de la locura o simplicidad de la predicación de un Dios crucificado. 22) Así es que los judíos por su parte piden milagros *, y los griegos o gentiles, por la suya, quieren ciencia *; mas 23) nosotros predicamos a Cristo crucificado, lo cual para los judíos es motivo de escándalo y parece una locura a los gentiles: 24) si bien para los que han sido llamados a la fe, tanto judíos como griegos, es Cristo la virtud de Dios y la sabiduría de Dios; 25) porque lo que parece una locura en Dios, es mayor sabiduría que la de los hombres, y lo que parece debilidad en Dios, es más fuerte que toda la fortaleza de los hombres

 

12   Hch. 8, 24; 2 Jn. 1, 42.
17   Para que no se atribuyese a la fuerza de la elocuencia la conversión   del  mundo,   que  es  obra   de la  cruz.
18   O del medio eficacísimo de que se vale para justificarnos.
19   Is. 29, 14.
20   Jer. 33, 18.
20 bis   ¿
Con el  desprecio que ha hecho de ella? 
22   Y milagros  que  se dirijan  a la conquista temporal  del mundo.
22 bis   O demostraciones naturales.

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

  26 Considerad, si no, hermanos, quiénes son los que han sido llamados a la fe de entre vosotros, cómo no sois muchos los sabios, según la carne, ni muchos los poderosos, ni muchos los nobles, 27) sino que Dios ha escogido a los necios según el mundo, para confundir a los sabios, y Dios ha escogido a los flacos del mundo para confundir a los fuertes, 28) y a las cosas viles y despreciables del mundo y a aquellas que eran nada, para destruir las que son al parecer más grandes, 29) a fin de que ningún mortal se jacte ante su acatamiento. 30) Y por esta conducta del mismo Dios subsistís vosotros en Cristo Jesús, el cual fue constituido por Dios para nosotros por sabiduría y por justicia *, y santificación y redención, 31) a fin de que como está escrito *: El que se gloría, gloríese en el Señor.

La verdadera sabiduría
 está en el Evangelio

 2     1 Yo, pues, hermanos, cuando fui a vosotros a predicaros el testimonio de Cristo, no fue con sublimes discursos ni con sabiduría. 2) Puesto que no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros, sino a Jesucristo, y Éste, crucificado. 3) Y mientras estuve entre vosotros estuve siempre con mucha pusilanimidad, y en continuo susto; 4) y mi modo de hablar y mi predicación, no fue con palabras persuasivas de humano saber, pero sí con los efectos sensibles del espíritu y de la virtud de Dios; 5) para que vuestra fe no estribe en saber de hombres, sino en el poder de Dios.
6 Esto no obstante, enseñamos sabiduría entre los perfectos o verdaderos cristianos; mas una sabiduría no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, los cuales son destruidos con la cruz,
 7) sino que predicamos la sabiduría de Dios en el misterio de la encarnación, sabiduría recóndita, la cual predestinó Dios antes de los siglos para gloria nuestra, 8) sabiduría que ninguno de los príncipes de este siglo ha entendido; que si la hubieren entendido nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria, 9) y de la cual está escrito *: Ni ojo vio, ni oreja oyó, ni pasó a hombre por pensamiento cuáles cosas tiene Dios preparadas para aquellos que le aman; 10) mas a nosotros nos lo ha revelado Dios por medio de su espíritu, pues el espíritu todas las cosas penetra, aun las más íntimas de Dios. 11) Porque, ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino solamente el espíritu del hombre que está
 dentro de él?

 

30 Jer. 23, 5.
31 Jer.  9,  23;  2 Co. 10,  17.
9  Is. 64, 4.
   
   

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

 Así es que las cosas de Dios nadie las ha conocido, sino el espíritu de Dios. 12) Nosotros, pues, no hemos recibido el espíritu de este mundo, sino el espíritu que es de Dios, a fin de que conozcamos las cosas que Dios nos ha comunicado, 13) las cuales por eso tratamos no con palabras estudiadas de humana ciencia, sino conforme nos enseña el espíritu de Dios *, acomodando lo espiritual a lo espiritual *. 14) Porque el hombre animal no puede hacerse capaz de las cosas que son del espíritu de Dios, pues para él todas son una necedad, y no puede entenderlas, puesto que se han de discernir con una luz espiritual que no tiene. 15) El hombre espiritual discierne o juzga de todo, y nadie que no tenga esta luz puede a Él discernirle. 16) Porque, ¿quién conoce la mente del Señor, para darle instrucciones? * Mas nosotros tenemos el espíritu de Cristo *.

Misión de los operarios evangélicos

  3     1 Y así es, hermanos, que yo no he podido hablaros como a los hombres espirituales, sino como a personas aún carnales. Y por eso, como a niños en Cristo 2) os he alimentado con leche, y no con manjares sólidos, porque no erais todavía capaces de ellos, y ni aún ahora lo sois, pues sois todavía carnales *. 3) En efecto, habiendo entre vosotros celos y discordias, ¿no es claro que sois carnales, y procedéis como hombres? *. 4) Porque diciendo uno: Yo soy de Pablo, y el otro: Yo de Apolo, ¿no estáis mostrando ser aún hombres carnales?
Ahora bien, ¿qué es Apolo?, ¿o qué es Pablo?
5) Unos ministros de Aquel en quien habéis creído, y eso según el don que a cada uno ha concedido el Señor. 6) Yo planté entre vosotros el Evangelio; regó Apolo; pero Dios es quien ha dado el crecer y hacer fruto. 7) Y así, ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que es el que hace crecer y fructificar. 8) Tanto el que planta, como el que riega, vienen a ser una misma cosa *. Pero cada uno recibirá su propio salario a medida de su trabajo *. 9) Porque nosotros somos unos coadjutores de Dios; vosotros sois el campo que Dios cultiva, sois el edificio que Dios fabrica.

13   1 Co. 17; 2, 1 y 4; 2 P. 1, 16.
13 bis Exponiendo nuestra doctrina, toda espiritual y divina, con las palabras que nos sugiere el espíritu de Dios.
16 ¿Para osar reprender a los que él guía con su espíritu? (Sb. 9, 13; Is. 40, 23; Ro. 11, 34.)
16 bis   Y por eso conocemos sus misterios.
2 Solamente os he propuesto las verdades más sencillas de la religión; porque no erais capaces de cosas más elevadas.
3  Con miras humanas; no sois espirituales.
8  Un mero instrumento de Dios.
8 bis   Sal. 61, 13; Mt. 16, 27; Ro. 2, 6;  Ga. 6, 5

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

10 Yo, según la gracia que Dios me ha dado, eché cual perito arquitecto el cimiento del edificio; otro edifica sobre él. Pero mire bien cada uno cómo alza la fábrica o qué doctrina enseña. 11) Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya ha sido puesto, el cual es Jesucristo. 12) Y si sobre tal fundamento pone alguno por materiales oro, plata, piedras preciosas *, o maderas, heno, hojarasca *, 13) sepa que la obra de cada uno ha de manifestarse, por cuanto el día del Señor la descubrirá, como quiera que se ha de manifestar por medio del fuego, y el fuego mostrará cuál será la obra de cada uno. 14) Si la obra de uno sobrepuesta subsistiere sin quemarse, recibirá la paga.
15) Si la obra de otro se quemare, será suyo el daño; no obstante, él no dejará de salvarse; si bien como quien pasa por el fuego *.
16) ¿No sabéis vosotros que sois templo de Dios, y que el espíritu de Dios mora en vosotros? 17) Pues si alguno profanare el templo de Dios *, perderle ha Dios a él. Porque el templo de Dios, que sois vosotros *, santo es. 18 Nadie se engañe a sí mismo; si alguno de vosotros se tiene por sabio según el mundo, hágase necio a los ojos de los mundanos a fin de ser sabio a los ojos de Dios. 19) Porque la sabiduría de este mundo, es necedad delante de Dios. Pues está escrito *: Yo prenderé a los sabios en su propia astucia *. 20) Y en otra parte *: El Señor penetra las ideas de los sabios, y conoce la vanidad de ellas. 21) Por lo tanto, nadie se gloríe en los hombres *. 22) Porque todas las cosas son vuestras, bien sea Pablo, bien Apolo, bien Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro: todo es vuestro, 23) y vosotros sois de Cristo, y Cristo es de Dios.

No debéis juzgarlos

      1 A nosotros, pues, nos ha de considerar el hombre como unos ministros de Cristo, y dispensadores de los misterios de Dios.
2) Esto supuesto, entre los dispensadores lo que se requiere es que sean hallados fieles.
3) Por lo que a mí toca, muy poco se me da el ser juzgado por vosotros, o en cualquier juicio humano, pues ni aun yo me atrevo a juzgar de mí mismo.

12   La pura y sublime doctrina.
12 bis   Cosas   inútiles,  como   las   observancias  legales.
15   Expiando así los defectos cometidos en la predicación del
Evangelio.
17   Enseñando doctrinas falsas, o contaminándose su cuerpo.
17 bis   2 Co. 6, 16.
 
19   Job. 5, 13.
19 bis   Y haré que queden enredados en sus mismas sutilezas.
20   Sal. 93, 11.
21    Ni de ser discípulo de este apóstol, ni del otro.

 

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

4 Porque si bien no me remuerde la conciencia de cosa alguna, no por eso me tengo por justificado; pues el que me juzga es el Señor *. 5) Por lo tanto, no queráis sentenciar antes de tiempo, hasta tanto que venga el Señor, el cual sacará a plena luz lo que está en los escondrijos de las tinieblas, y descubrirá las intenciones de los corazones, y entonces cada cual será de Dios alabado.
6 Por lo demás, hermanos, todo esto que acabo de decir * lo he presentado en persona mía y en la de Apolo por amor vuestro; a fin de que aprendáis por medio de nosotros a no entonaros uno contra otro a favor de un tercero, más allá de lo que va escrito. 7) Porque, ¿quién es el que te da la ventaja sobre nosotros? *. O, ¿qué cosa tienes tú que no la hayas recibido de Dios? Y si todo lo que tienes lo has recibido de Él, ¿de qué te jactas, como si no lo hubieses recibido? 8) He aquí que vosotros estáis ya satisfechos *, heos aquí hechos ya ricos; sin nosotros estáis reinando, y plugue a Dios que en efecto reinéis, para que así nosotros *reinemos también con vosotros. 9) Pues yo, para mí, tengo que Dios a nosotros, los apóstoles, nos trata como a los últimos hombres, como a los condenados a muerte: haciéndonos servir de espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres. 10) Nosotros somos reputados como unos necios por amor de Cristo, mas vosotros sois los prudentes en Cristo; nosotros flacos, vosotros fuertes; vosotros sois honrados, nosotros viles y despreciados. 11) Hasta la hora presente andamos sufriendo el hambre, la sed, la desnudez, los malos tratamientos, y no tenemos dónde fijar nuestro domicilio. 12) Y nos afanamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen y bendecimos; padecemos persecución, y la sufrimos con paciencia; 13) nos ultrajan, y retornamos súplicas; somos, en fin, tratados hasta el presente como la basura del mundo, como la escoria de todos.
14 No os escribo estas cosas porque quiera sonrojaros, sino que os amonesto como a hijos míos muy queridos. 15) Porque aun cuando tengáis millares de años en Jesucristo, no tenéis muchos padres. Pues yo soy el que os he engendrado en Jesucristo por medio del Evangelio. 16) Por lo tanto, os ruego que seáis imitadores míos, así como yo lo soy de Cristo. 17) Con este fin he enviado a vosotros a Timoteo, el cual es hijo mío carísimo, y fiel en el Señor, para que os informe de mi proceder en Jesucristo, conforme a lo que yo enseño por

4   Que conoce a fondo el mérito o demérito de las obras.
6   Sobre vuestros predicadores y partido.
7   O te hace sobresalir entre tus hermanos.
8   Llenos, a vuestro parecer, de sabiduría y de luces.
8 bis   Participando de esta dicha, como padres vuestros en la fe.

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

todas partes en todas las Iglesias. 18) Algunos están ya engreídos, como si yo nunca hubiese de volver a vosotros *. 19) Mas bien pronto pasaré a veros, si Dios quiere, y examinaré no la labia de los que andan así henchidos, sino su virtud. 20) Que no consiste el reino de Dios en palabras, sino en la virtud *. 21) ¿Qué estimáis más?, ¿que vaya a vosotros con la vara, o con amor y espíritu de mansedumbre? *.

Un escándalo intolerable

5  1    Es ya voz pública de que entre vosotros se cometen deshonestidades, y tales, cuales no se oyen ni aun entre gentiles, hasta llegar alguno a abusar de la mujer de su propio padre. 2) Y con todo, vosotros estáis henchidos de orgullo; y no os habéis entregado al llanto, para que fuese quitado de entre vosotros el que ha cometido tal maldad. 3) Por lo que a mí toca, aunque ausente de ahí con el cuerpo, mas presente en espíritu, ya he pronunciado, como presente, esta sentencia contra aquel que así pecó. 4) En nombre de nuestro Señor Jesucristo, uniéndose con vosotros mi espíritu, con el poder que he recibido de nuestro Señor Jesús, 5) sea ése que tal hizo entregado a Satanás o excomulgado, para castigo de su cuerpo, a trueque de que su alma sea salva en el día de nuestro Señor Jesucristo.
6 No tenéis, pues, motivo para gloriaros. ¿No sabéis que un poco de levadura aceda toda lina masa? *. 7) Echad fuera la levadura añeja, para que seáis una masa nueva, como sois panes puros y sin levadura *. Porque Jesucristo, que es nuestro cordero pascual, ha sido inmolado por nosotros. 8) Por lo tanto, celebramos la fiesta o el convite pascual, no con levadura añeja, ni con levadura de malicia y de corrupción, sino con los panes ázimos de la sinceridad y de la verdad *.
9 Os tengo escrito en una carta: No tratéis con los deshonestos *: 10) claro está que no entiendo decir con los deshonestos de este mundo, o con los avarientos, con los que viven de rapiña, o con los idólatras; de otra suerte era menester que os salieseis de este mundo *. 11) Cuando os escribí que no trataseis con tales sujetos, quise decir que si aquel que es del número de vuestros hermanos, es deshonesto,

18   Y reprimir a los orgullosos que perturban esa Iglesia.
20   Mt. 7, 21.
21   Si queréis esto último, corregid esos desórdenes que hay entre vosotros, para que no tenga yo que castigarlos.
6   ¿Y   que   así   ese   solo   incestuoso   puede echar a  perder toda esa Iglesia?
7   Libres de  toda corrupción, por la gracia del bautismo.
8   Con un corazón puro.
9   Esto  es,  no  converséis familiarmente con ellos.
10   Porque se hallan en todas partes. Es una hipérbole.

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

o avariento, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o vive de rapiña, con este tal ni tomar bocado. 12) Pues, ¿cómo podría yo meterme a juzgar a los que están fuera de la Iglesia? ¿No son los que están dentro de ella a quienes tenéis derecho a juzgar? 13) A los de afuera Dios los juzgará. Mas vosotros apartad a ese mal hombre de vuestra compañía.

Litigios ante jueces paganos

6 1  ¿Cómo es posible que se halle uno siquiera entre vosotros que teniendo alguna diferencia con su hermano, se atreva a llamarle a juicio ante los jueces inicuos o infieles, y no delante de los santos o cristianos? 2) ¿No sabéis que los santos han de juzgar a este mundo? Pues si el mundo, ha de ser juzgado por vosotros, ¿no seréis dignos de juzgar de estas menudencias? 3) ¿No sabéis que hemos de ser jueces hasta de los ángeles malos?, ¿cuánto más de las cosas mundanas? 4) Si tuviereis, pues, pleitos sobre negocios de este mundo: tomad por jueces, antes que a infieles, a los más ínfimos de la Iglesia. 5) Dígolo para confusión vuestra. ¿Es posible que no ha de haber entre vosotros * algún hombre inteligente que pueda ser juez entre los hermanos, 6) sino que ha de verse que litiga hermano con hermano, y eso en el tribunal de los infieles? 7 Ya por cierto es una falta en vosotros el andar con pleitos unos contra otros. ¿Por qué no toleráis antes el agravio? * ¿Por qué antes no sufrís el fraude? 8) Mas vosotros sois los que agraviáis, y defraudáis, y eso a vuestros propios hermanos. 9) ¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No queráis cegaros: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, 10) ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avarientos, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los que viven de rapiña, han de poseer el reino de Dios.
11) Tales habéis sido algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, fuisteis santificados, fuisteis justificados en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, y por el espíritu de nuestro Dios.

Malicia de la fornicación

12 Si todo me es lícito, no todo me es conveniente; no porque todo me es lícito me haré yo esclavo de ninguna cosa. 13) Las viandas son para el vientre, y el vientre para las 

5  Que tanto presumís de sabios.
7  Ya que os creéis tan aventajados  en  la virtud.   (Mt.   5, 39; Le. 6, 29; Ro.  12,  17;   1 Ts. 4, 6.)

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

viandas; mas Dios destruirá a aquél y a éstas; pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor: como el Señor para el cuerpo *. 14) Pues así como Dios resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros por su virtud.
15 ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿He de abusar yo de los miembros de Cristo, para hacerlos miembros de una prostituta? No lo permita Dios. 16) ¿No sabéis que quien se junta con una prostituta se hace un cuerpo con ella? Porque serán los dos (dice la Escritura) *, una carne. 17) Al contrario, quien está unido con el Señor, es con Él un mismo espíritu. 18) Huid la fornicación. Cualquier otro pecado que cometa el hombre, está fuera del cuerpo; pero el que fornica, contra su cuerpo peca *. 19) Por ventura, ¿no sabéis que vuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo, que habita en vosotros, el cual habéis recibido de Dios, y que ya no sois de vosotros, 20) puesto que fuisteis comprados a gran precio? *. Glorificad a Dios, y llevadle en vuestro cuerpo.

Matrimonio

 7 1 En orden a las cosas sobre que me habéis escrito, respondo: Loable cosa es en el hombre no tocar mujer; 2) mas por evitar la fornicación, viva cada uno con su mujer, y cada una con su marido *. 3) El marido pague a la mujer el débito, y de la misma suerte la mujer al marido. 4) Porque la mujer no es dueña de su cuerpo, sino que lo es el marido. Y así mismo el marido no es dueño de su cuerpo, sino que lo es la mujer. 5) No queráis defraudaros el derecho recíproco, a no ser por algún tiempo de común acuerdo, para dedicaros a la oración; y después volved a cohabitar, no sea que os tiente Satanás por vuestra incontinencia. 6) Esto lo digo por condescencia, que no lo mando. 7) A la verdad, me alegra que fueseis todos tales como yo mismo; mas cada uno tiene de Dios su propio don: quién de una manera, quién de otra.
8 Pero sí que digo a las personas no casadas, y viudas: bueno les es si así permanecen, como también permanezco yo. 9) Mas si no tienen don de continencia, cásense. Pues más vale casarse, que abrasarse *.
10    Pero a las personas  casadas, mando no

13   Al cual comunicará algún  día la inmortalidad. 16   Gn. 2, 24; Mt. 9, 15; Ef. 5, 31. 18   Al   cual   afrenta  y  profana. 20   No menos que con el de la sangre de Cristo. 2   El que no tenga el don de continencia para quedarse célibe, cásese antes que entregarse a la impureza.
9 En el fuego de la torpeza. Mas si han hecho voto de castidad, tienen el remedio en la mortificación de la carne y en la oración.

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

yo, sino el Señor, que la mujer no se separe del marido; 11) y si se separa por justa causa, no pase a otras nupcias, o bien reconcilíese con su marido. Ni tampoco el marido repudie a su mujer *.
12 Pero a los demás digo yo mi dictamen, no que el Señor lo mande. Si algún hermano tiene por mujer a una infiel, y ésta * consiente en habitar con él, no la repudie. 13) Y si alguna mujer fiel tiene por marido a un infiel, y éste consiente en habitar con ella, no abandone a su marido; 14) porque un marido infiel es santificado por la mujer fiel, y la mujer infiel, santificada por el marido fiel *; de lo contrario vuestros hijos serían amancillados, en vez de que ahora son santos *. 15) Pero si el infiel se separa, sepárese en hora buena, porque en tal caso ni nuestro hermano, ni nuestra hermana deben sujetarse a servidumbre *; pues Dios nos ha llamado a un estado de paz y tranquilidad. 16) Porque, ¿sabes tú, mujer, si salvarás al marido?, ¿y tú, marido, sabes si salvarás a la mujer?
17 Pero proceda cada cual conforme al don que Dios le ha repartido, y según el estado en que se hallaba cuando Dios le llamó a la fe *, y así es como lo enseño en todas las iglesias. 
18) ¿Fue uno llamado siendo circunciso?, no afecte parecer incircunciso. ¿Fue otro llamado estando incircunciso?, no se haga circuncidar. 19) Nada importa ahora el ser circuncidado, y nada importa el no serlo; lo que importa es la observancia de los mandamientos de Dios. 20) Manténgase, pues, cada uno en el estado que tenía cuando Dios le llamó. 21) ¿Fuiste llamado siendo siervo?, no te impacientes viéndote en tal condición; antes bien saca provecho de eso mismo, aun cuando pudieses ser libre. 22) Pues aquel que siendo esclavo es llamado al servicio del Señor, se hace liberto del Señor; y de la misma manera aquel que es llamado siendo libre, se hace esclavo de Cristo. 23) Rescatados habéis sido a gran costa, no queráis haceros esclavos de los hombres *. 24) Cada uno, hermanos, permanezca * para con Dios en el estado en que fue llamado.

11 Y en el caso de separarse justamente de ella, no pase a casarse con otra.
12   Salvo el honor de la religión del marido. 14   Y así es santificado el matrimonio por ia santidad de uno de los consortes.
14 bis   Serían ilegítimos.
15 O perder la libertad de seguir pacificamente la fe de Jesucristo. Y así quedan libres, para contraer nuevo matrimonio con cristiano.
17 La religión cristiana no exige el mudar de condición, sino de costumbres, arreglándolas al Evangelio: ni destruye nunca en el mundo el orden civil, sino solamente el pecado y las ocasiones del pecado. (San Crisóstomo.)
23   O servirles en perjuicio de vuestro amo Jesucristo.
24   Salva la fe y obediencia debida a Dios.

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

La virginidad, preferida al matrimonio

25 En orden a las vírgenes, precepto del Señor yo no lo tengo; doy, sí, consejo, como quien ha conseguido del Señor la misericordia de ser fiel ministro suyo. 26) Juzgo, pues, que este estado es ventajoso a causa de las miserias de la vida presente; que es, digo, ventajoso al hombre el no casarse *. 27) ¿Estás ligado a una mujer?, no busques quedar desligado. ¿Estás sin tener mujer?, no busques el casarte. 28) Si te casares, no por eso pecas. Y si una doncella se casa, tampoco peca; pero esos tales sufrirán en su carne aflicciones y trabajos inseparables del matrimonio. Mas yo os perdono *.
29 Y lo que digo, hermanos, es: Que el tiempo es corto; y que así, lo que importa es que los que tienen mujer vivan como si no la tuviesen; 30) y los que lloran, como si no llorasen; y los que se huelgan, como si no se holgasen; y los que hacen compras, como si nada poseyesen; 31) y los que gozan del mundo, como si no gozasen de él, porque la escena de este mundo pasa *.
32 Ahora bien: yo deseo que viváis sin cuidados ni inquietudes. El que no tiene mujer, anda solícito de las cosas del Señor, y en lo que ha de hacer para agradar a Dios. 33) Al contrario, el que tiene mujer, anda afanado en las cosas del mundo, y en cómo ha de agradar a la mujer, y se halla dividido. 34) De la misma manera la mujer no casada, y la virgen, piensa en las cosas de Dios; para ser santa en cuerpo y alma. Mas la casada piensa en las del mundo, y en cómo ha de agradar al marido. 35) Por lo demás, yo digo esto para provecho vuestro, no para echaros un lazo y obligaros a la continencia, sino solamente para exhortaros a lo más loable, y a lo que habilita para servir a Dios sin ningún embarazo. 36) Mas si a alguno le parece que es un deshonor que su hija pase la flor de la edad sin contraer matrimonio, y juzga deber casarla, haga lo que quisiere; no peca, si ella se casa. 37) Aunque por otra parte quien ha hecho en su interior la firme resolución de conservar virgen a su hija, no teniendo necesidad de obrar de otro modo, sino pudiendo disponer en esto de su voluntad, y así lo ha determinado en su corazón *, este tal obra bien. 38) En suma, el que da su hija en matrimonio, obra bien; mas el que no la da, obra mejor.

26 «Atenta la necesidad urgente» de disponernos para la otra vida, y las inquietudes del matrimonio.
28 «Mas yo me compadezco de vosotros.» (S. Aug. «De stat, virg.» cap. 6.
31 Desaparece como en un teatro cae de repente el telón, y se acabó la escena que se representaba.
37   Y a ello se conforma libremente la hija.

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

39 La mujer está ligada a la ley del matrimonio mientras que vive su marido; pero si su marido fallece, queda libre; cásese con quien quiera, con tal que sea según el Señor. 40) Pero mucho más dichosa será si permaneciere viuda, según mi consejo; y estoy persuadido de que también en esto me anima el espíritu de Dios.

Comer de las víctimas de los ídolos
 
es lícito

 8 1   Acerca de las cosas o viandas sacrificadas a los ídolos, ya sabemos  que todos nosotros tenemos   bastante  ciencia   o   conocimiento sobre eso.  Mas la  ciencia por sí sola hincha, la caridad es la que edifica. 2) Y si alguno se imagina saber algo, y no  sabe  esto, todavía no ha entendido de qué manera le convenga saber.
3) Pero el que ama a Dios, ése es conocido o amado de Él. 4) En orden, pues, a los manjares inmolados a los ídolos, sabemos que el ídolo es nada en el mundo, y que no hay más que un solo Dios. 5) Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, ya en el cielo, ya en la tierra (y que así se cuenten muchos dioses, y  muchos   señores),   6)   sin   embargo, para nosotros no hay más  que un solo Dios, que es el Padre, del cual tienen el ser todas las cosas, y que nos ha hecho a nosotros para Él: y no hay sino un solo Señor, que es Jesucristo, por  quien  han  sido  hechas   todas  las cosas, y somos nosotros por Él cuanto somos.
 7) Mas no en todos se halla esta ilustración. Sino que hay  algunos   que   creyendo  todavía que el ídolo es alguna cosa, comen bajo este concepto viandas que se le han ofrecido; y así, la conciencia de éstos, por ser débil, viene a quedar contaminada. 8) Lo cierto es que el comer de tales viandas no es lo que nos hace recomendables a Dios. Pues ni porque comamos, tendremos  delante  de  Él  ventaja   alguna,   ni porque   nada   comamos,   desmereceremos   en nada.

Pero se ha de evitar el escándalo

9 Pero cuidad de que esta libertad que tenéis no sirva de tropiezo a los flacos. 10) Porque si uno de éstos ve a otro, de los que están más instruidos, puesto a la mesa en un lugar dedicado a los ídolos *, ¿no es claro que el que tiene su conciencia flaca se inclinará a comer también de aquellas viandas sacrificadas que cree impuras? 11) ¿Y es posible que haya de perecer por el uso indiscreto de tu

10  O en que, se celebraban sus convites puramente civiles.

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)        

ciencia ese hermano enfermo, por amor del cual murió Cristo? 12) Así sucede que pecando contra los hermanos, y llagando su conciencia poco firme, venís a pecar contra Cristo. 13) Por lo cual si lo que yo como escandaliza a mi hermano, no comeré en mi vida carne alguna, sólo por no escandalizar a mi hermano.

Ejemplo del apóstol

9 1¿No tengo yo libertad? ¿No soy yo apóstol? ¿No he visto yo a Jesucristo Señor nuestro? ¿No sois vosotros obra mía en el Señor? 2) Aun cuando para los otros no fuera apóstol, a lo menos lo sería para vosotros, siendo como sois el sello de mi apostolado en el Señor *; 3) ved ahí mi respuesta a aquellos que se meten a examinar mi conducta.
4 ¿Acaso no tenemos derecho a ser alimentados? 5) Por ventura, ¿no tenemos también facultad de llevar en los viajes alguna mujer hermana en Jesucristo, para que nos asista, como hacen los demás apóstoles, y los parientes del Señor, y el mismo Cefas? 6) ¿O sólo yo, y Bernabé, no podemos hacer esto? * 7) ¿Quién milita jamás a sus expensas? ¿Quién planta una viña, y no come de su fruto? ¿Quién apacienta un rebaño, y no se alimenta de la leche del ganado?
8) ¿Y por ventura esto que digo es solamente un raciocinio humano? ¿O no dice la Ley esto mismo? 9) Pues en la Ley de Moisés está escrito *: No pongas bozal al buey que trilla. ¿Será que Dios se preocupa de los bueyes? 10) ¿Acaso no dice esto principalmente por nosotros? Sí, ciertamente, por nosotros se han escrito estas cosas; porque la esperanza hace arar al que ara; y el que trilla lo hace con la esperanza de percibir el fruto. 11) Si nosotros, pues, hemos sembrado entre vosotros bienes espirituales, ¿será gran cosa que recojamos un poco de vuestros bienes temporales? 12) Si otros participan de este derecho a lo vuestro, ¿por qué no más bien nosotros?, pero con todo no hemos hecho uso de esa facultad: antes bien todo lo sufrimos por no poner estorbo alguno al Evangelio de Cristo. 13) ¿No sabéis que los que sirven en el templo, se mantienen de lo que es del templo, y que los que sirven al altar, participan de las ofrendas? 14) Así también dejó el Señor ordenado que los que predican el Evangelio, vivan del Evangelio
15   Mas yo de ninguna de estas cosas me he

2 Porque vuestra admirable conversión y los dones que habéis recibido del Espíritu Santo prueban auténticamente mi apostolado.
6 ¿Sino que hemos de ganar el alimento con nuestras manos?
9   Dt. 25, 4.

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

válido.Ni ahora escribo esto, para que así se haga conmigo, porque tengo por mejor el morir, que el que alguno me haga perder esta gloria. 16) Como quiera que por predicar el Evangelio no tengo gloria; pues estoy por necesidad obligado a ello; y desventurado de mí, si no le predicare. 17) Por lo cual si lo hago de buena voluntad, premio aguardo; pero si por fuerza, no hago más que cumplir con el cargo que tengo. 18) Según esto, pues, ¿dónde está mi galardón? Está en predicar gratuitamente el Evangelio, sin ocasionar ningún gasto, para no abusar del derecho que tengo por la predicación del Evangelio.
19 En verdad que estando libre de todos, de todos me he hecho siervo, para ganar más almas. 20) Y así, con los judíos he vivido como judío, para ganar o convertir a los judíos; 21) con los sujetos a la Ley o prosélitos, he vivido como si yo estuviese sujeto a la Ley (con no estar sujeto a ella), sólo por ganar a los que a la Ley vivían sujetos; así como con los que no estaban sujetos a la Ley de Moisés, he vivido como si yo tampoco lo estuviese (aunque tenía yo una ley con respecto a Dios, teniendo la de Jesucristo), a trueque de ganar a los que vivían sin ley. 22) Híceme flaco con los flacos, por ganar a los flacos. Híceme todo para todos, por salvar a todos. 23) Todo lo cual hago por amor del Evangelio, a fin de participar de sus promesas.

Exhortación a asegurar la salvación

24 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, si bien todos corren, uno solo se lleva el premio? Corred, pues, de tal manera que le ganéis. 25) Todos los que han de luchar en la palestra, guardan en todo una exacta continencia *, y no es sino para alcanzar una corona perecedera; al paso que nosotros la esperamos eterna. 26) Así que yo voy corriendo, no como quien corre a la aventura *; peleo, no como quien tira golpes al aire, 27) sino que castigo mi cuerpo y lo esclavizo, no sea que habiendo predicado a los otros, venga yo a ser reprobado.

 10 1 Porque no debéis de ignorar,hermanos,
que nuestros padres estuvieron todos a la sombra de aquella nube *, que todos pasaron el mar *; 

25 Privándose de cuanto puede disminuir la agilidad de su cuerpo.
26 Sino para alcanzar la corona de gloria que tengo siempre a la vista.
1 Figura que era del Espíritu Santo que nos alumbra y recrea con su gracia.
1 bis   Ex.  13, 21;  Nm. 9, 21.

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

2) y que todos, bajo la dirección de Moisés, fueron en cierto modo bautizados en la nube, y en el mar *; 3) que todos comieron el mismo manjar espiritual *, 4) y todos bebieron la misma bebida espiritual * (porque ellos bebían del agua que salía de la misteriosa piedra, y los iba siguiendo, la cual piedra era figura de Cristo) *; 5) pero, a pesar de eso, la mayor parte de ellos desagradaron a Dios; y así quedaron muertos en el desierto *. 6) Cuyos sucesos eran figura de lo que atañe a nosotros, a fin de que no nos abandonemos a malos deseos, como ellos se abandonaron, 7) no seáis adoradores de los ídolos, como algunos de ellos, según está escrito: Sentóse el pueblo a comer, y a beber, y levantáronse a retozar *. 8) Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y murieron en un día como veintitrés mil *. 9) Ni tentemos a Cristo; como hicieron algunos de ellos *, los cuales perecieron mordidos de las serpientes. 10) Ni tampoco murmuréis como algunos de ellos murmuraron, y fueron muertos por el ángel exterminador *. 11) Todas estas cosas que les sucedían eran unas figuras, y están escritas para escarmiento de nosotros, que nos hallamos al fin de los siglos *.
12 Mire, pues, no caiga, el que piensa estar firme. 13) Hasta ahora no habéis tenido sino tentaciones humanas u ordinarias; pero fiel es Dios, que no permitirá seáis tentados sobre vuestras fuerzas, sino que de la misma tentación os hará sacar provecho para que podáis sosteneros. 14) En razón de esto, carísimos míos, huid del culto de los ídolos.

Doctrina práctica sobre los convites

15 Puesto que hablo con personas inteligentes, juzgad vosotros mismos de lo que voy a decir. 16) El cáliz de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es la participación del cuerpo del Señor? 17) Porque todos los que participamos del mismo pan, bien que muchos, venimos a ser un solo pan, 

2   Símbolo de nuestro bautismo. (Ex.  14, 22.)
3 Cual era el maná, figura de la Eucaristía. (Ex. 16, 15; 17, 6; Sal. 77, 25; Jn. 6, 32; Nm. 20, 11.)
4 Aquella agua milagrosa que el golpe de la vara de Moisés hizo manar de una peña.
4 bis Herido en la cruz después de muerto, y brotando agua y sangre por su costado. Era tradición judía que la roca de Kadesch iba siguiendo a los hebreos en el desierto. (Num. 20, 11.)
5   Nm.   26,  65
7   Bailando en torno del becerro de oro. (Ex. 32, 6.)
8   Nm. 25, 9.
9 Dudando de las promesas de Dios y pidiendo a Moisés milagros. (Nm. 20, y 21.)
10   Nm.  11, 1;  14. 2.
11 En la última edad del mundo, en que las figuras se cumplen.

 

 

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

un solo cuerpo *. 18) Considerad a los israelitas según la carne: los que entre ellos comen de las víctimas, ¿no es así que tienen parte en el altar o sacrificio? *.
 
19 ¿Mas qué?, ¿digo yo que lo sacrificado a los ídolos haya contraído alguna virtud?, ¿o que el ídolo sea algo? 20) No, sino que las cosas que sacrifican los gentiles, las sacrifican a los demonios, y no a Dios *. Y no quiero que tengáis ninguna sociedad, ni por sombra, con los demonios; no podéis beber el cáliz del Señor, y el cáliz de los demonios; 21) no podéis tener parte en la mesa del Señor, y en la mesa de los demonios.
22) ¿Por ventura queremos irritar con celos al Señor? ¿Somos acaso más fuertes que Él *.
Todo me es lícito, sí, pero no todo es conveniente. 23) Está bien que todo me sea lícito, mas no todo es de edificación. 24) Dicta la caridad que nadie busque su propia satisfacción, sino el bien del prójimo. 25) Por lo demás, todo lo que se vende en la carnicería, comedio, sin andar en preguntas por escrúpulo de conciencia. 26) Porque del Señor es la tierra, y todo lo que hay en ella *. 27) Si algún infiel os convida, y queréis ir, comed sin escrúpulo de todo lo que os ponen delante, sin hacer preguntas por razón de conciencia.
28 Mas si alguno dijere: Esto ha sido sacrificado a los ídolos, no lo comáis, en atención al que os ha avisado, y a la conciencia; 29) a la conciencia digo, no la tuya, sino la del otro. Pues, ¿por qué me he de exponer, diréis, a que sea condenada por la conciencia de otro esta libertad que tengo de comer de todo? 30) Si yo recibo con acción de gracias lo que como, ¿por qué he de dar motivo a otro de hablar mal de mí por una cosa de que yo ofrezco a Dios acción de gracias? *.
31 Pero, en fin, ora comáis, ora bebáis, o hagáis cualquiera otra cosa, hacedlo todo a gloria de Dios. 32) No deis motivo de ofensa ni a los judíos, ni a los gentiles, ni a la Iglesia de Dios; 33) al modo que yo también en todo procuro complacer a todos, no buscando mi utilidad particular, sino la de los demás, a fin de que se salven.

 11       1   Sed, pues, imitadores míos, así como yo lo soy de Cristo.

17  Cuya cabeza  es  Cristo.
18 Pues veis ahí cómo se podrá sospechar mal de vosotros, cuando coméis de las viandas sacrificadas a los ídolos.
20 Y que los que participan de dichos sacrificios, comunican en alguna manera con los demonios.
22  ¿Para librarnos de su venganza?
26  Y nada ha hecho impuro o inmundo.
30 La caridad y amor al prójimo nos obligan a no escandalizarle, y a privarnos alguna vez aun de lo que nos es lícito.

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)
       

Las mujeres oren velada la cabeza

2 Yo por mi parte os alabo, hermanos, de que en todas cosas os acordáis de mí; y de que guardáis mis instrucciones, conforme os lo tengo enseñado. 3) Mas quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo hombre, como el hombre es cabeza de la mujer. Y Dios lo es de Cristo *. 4) Todo hombre que ora o que profetiza teniendo la cabeza cubierta, deshonra su cabeza *. 5) Al contrario, mujer que ora o profetiza * con la cabeza descubierta, deshonra su cabeza: siendo lo mismo que si se rapase. 6) Por donde si una mujer no se cubre con un velo la cabeza, que se la rape. Y si es cosa fea a una mujer el cortarse el pelo, o raparse, cubra su cabeza.
7 No debe el varón cubrir su cabeza, pues él es la imagen y gloria de Dios *, mas la mujer es la gloria del varón. 8) Que no fue el hombre formado de la hembra, sino la hembra del hombre. 9) Como ni tampoco fue el hombre criado para la hembra, sino la hembra para el hombre *. 10) Por lo tanto, debe la mujer traer sobre la cabeza la divisa de la sujeción y también por respeto a los ángeles *. 11) Bien es verdad que ni el varón por Ley del Señor existe sin la mujer, ni la mujer sin el varón. 12) Pues así como la mujer fue formada del varón, así también el varón nace de la mujer, y todo por disposición de Dios *.
13 Sed jueces vosotros mismos: ¿es decente a la mujer hacer en público oración a Dios sin velo? 14) ¿No es así que la naturaleza misma o la común opinión os dicta, que no es decente al hombre el dejar crecer siempre su cabellera?; 15) al contrario, para la mujer es gloria el dejarse crecer el pelo, porque los cabellos le son dados a manera de velo para cubrirse. 
16) Pero si no obstante estas razones, alguno se muestra terco, le diremos que nosotros no tenemos esa costumbre, ni la Iglesia de Dios *.

 

 

3   En cuanto a la naturaleza humana.
4 Pues es el velo una señal de aquella sujeción que es indigna del hombre, aunque propia de la mujer.
5 Había entonces mujeres que tenían el don de profecía, como las cuatro hijas del diácono Felipe (Hch. 21, 9) y había ya habido muchas en el Antiguo Testamento, como María, hermana de Moisés, Débora, Ana, madre de Samuel, etc.
7 El cual le dio el principado sobre las criaturas de la tierra.
9   Gn. 2, 23.
10 Que asisten al sacrificio, y por no ofender con su inmodestia a los sacerdotes que lo ofrecen.
12 A fin de que ni abuse el hombre de su superioridad, ni la mujer se alce a mayores.
16 Esto es, de que las mujeres comparezcan descubiertas en el templo.

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

Abusos en la celebración de la
cena del Señor

17 Por lo que toca a vuestras asambleas, os declaro que no puedo alabaros; pues ellas, en lugar de seros útiles, os sirven de daño. 
18) Primeramente oigo que al juntaros en la Iglesia, hay entre vosotros parcialidades, y en parte lo creo. 19) Siendo, como es, forzoso * que aun herejías haya, para que se descubran entre vosotros los que son de una virtud probada. 20) Ahora, pues, cuando vosotros os juntáis para los ágapes, ya no es para celebrar la cena del Señor *.
21) Porque cada uno come allí lo que ha llevado para cenar sin atender a los demás. Y así sucede que unos no tienen nada que comer, mientras otros comen con exceso. 22) ¿No tenéis vuestras casas para comer allí y beber?, ¿o venís a profanar la Iglesia de Dios, y avergonzar a los pobres que no tienen nada? ¿Qué os diré, sobre eso? ¿Os alabaré?, en eso no puedo alabaros.
23 Porque yo aprendí del Señor lo que también os tengo enseñado, y es que el Señor Jesús la noche misma en que había de ser traidoramente entregado, tomó el pan, 24) y dando gracias lo partió, y dijo: Tomad, y comed: éste es mi cuerpo, que por vosotros será entregado, haced esto en memoria mía. 25) Y de la misma manera el cáliz, después de haber cenado, diciendo: Este cáliz es el nuevo testamento con mi sangre; haced esto cuantas veces le bebiereis, en memoria mía. 26) Pues todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis este cáliz: anunciaréis la muerte del Señor hasta que venga. 27) De manera que cualquiera que comiere este pan, o bebiere el cáliz del Señor indignamente, reo será del cuerpo, y de la sangre del Señor. 28) Por lo tanto, examínese a sí mismo el hombre, y de esta suerte * coma de aquel pan y beba de aquel cáliz. 29) Porque quien lo come, y bebe indignamente, se traga y bebe su propia condenación, no haciendo el debido discernimiento del cuerpo del Señor. 30) De aquí es que hay entre vosotros muchos enfermos, y sin fuerzas, y muchos que mueren *. 31) Que si nosotros entrásemos en cuentas con nosotros mismos, ciertamente no seríamos así juzgados por Dios. 32) Si bien cuando lo somos, el Señor nos castiga como a hijos, con el fin de que no seamos condenados juntamente con este mundo.
33    Por lo cual, hermanos míos, cuando os

19   Atendida la malicia de los hombres.
20 Empezaba por celebrar sus banquetes y terminaban con la celebración eucaristíca, en memoria del convite que Jesucristo celebró con los apóstoles la víspera de su  pasión.
28   Hallando pura su conciencia.
30   En castigo de recibir indignamente el cuerpo del  Señor.



Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

reunís para esas comidas de caridad, esperaos unos a otros. 34) Si alguno tiene hambre *, coma en casa, a fin de que el juntaros no sea para condenación vuestra. Las demás cosas,yendo yo ahí, las arreglaré.

Utilidad de los carismas

12 1 En orden a los dones espirituales, no quiero,hermanos, que estéis ignorantes. 2) Bien sabéis vosotros que cuando erais paganos, os ibais en pos de los ídolos mudos según erais conducidos *. 3) Ahora, pues, yo os declaro que ningún verdadero profeta, ningún hombre que habla inspirado de Dios, dice anatema a Jesús. Ni nadie puede confesar * que Jesús es el Señor, sino por el Espíritu Santo. 4 Hay, sí, diversidad de dones espirituales, mas el espíritu es uno mismo; 5) hay también diversidad de ministerios, mas el Señor es uno mismo; 6) hay asimismo diversidad de operaciones sobrenaturales, mas el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos. 7) Pero los dones visibles del Espíritu Santo se dan a cada uno por la utilidad *. 8) Así, el uno recibe del Espíritu Santo el don de hablar con profunda sabiduría; otro recibe del mismo Espíritu el don de hablar con mucha ciencia;
9) a éste le da el mismo Espíritu una fe o confianza extraordinaria; al otro, la gracia de curar enfermedades por el mismo espíritu;
10) a quién, el don de hacer milagros; a quien, el de interpretar las palabras o razonamientos.
11) Mas todas estas cosas las causa el mismo indivisible Espíritu, repartiéndolas a cada uno según quiere.
12 Porque así como el cuerpo humano es uno, y tiene muchos miembros, y todos los miembros, con ser muchos, son un solo cuerpo, así también el cuerpo místico de Cristo. 13) A cuyo fin todos nosotros somos bautizados en un mismo Espíritu para componer un solo cuerpo, ya seamos judíos, ya gentiles, ya esclavos, ya libres; y todos hemos bebido un mismo espíritu *.
14 Que ni tampoco el cuerpo es un solo miembro, sino el conjunto de muchos. 15) Si dijere el pie: Pues que no soy mano no soy del cuerpo, ¿dejará por eso de ser del cuerpo? 16) Y si dijere la oreja: Pues que no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿dejará por eso de ser del cuerpo? 17) Si todo el cuerpo fuese ojo, 

34   Si no le basta la cena frugal que hacen los demás, o no puede por motivo justo esperar tanto.
2   Por el espíritu de la mentira:  mas ahora sois dirigidos por el Espíritu Santo.
3   Con fe viva, animada por la caridad. 7  
Para bien común de la Iglesia.
13   Participando  de la  Eucaristía, que es  el  sacramento  de nuestra unidad.

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

¿dónde estaría el oído? Si fuese todo oído, ¿dónde estaría el olfato? 18) Mas ahora ha puesto Dios en el cuerpo muchos miembros, y los ha colocado en él como le plugo. 19) Que si todos fuesen un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?
20) Por eso ahora, aunque los miembros sean muchos, el cuerpo es uno. 21) Ni puede decir el ojo a la mano: No he menester tu ayuda; ni la cabeza a los pies: no me sois necesarios. 22) Antes bien, aquellos miembros que parecen los más débiles del cuerpo, son los más necesarios, 23) y a los miembros del cuerpo que juzgamos más viles, a éstos ceñimos de mayor adorno; y cubrimos con más cuidado y honestidad aquellos que son menos honestos.
24) Al contrario, nuestras partes o miembros honestos, como la cara, manos, ojos, etc., no han de menester nada de eso; pero Dios ha puesto tal orden en todo el cuerpo, que se honra más lo que de suyo es menos digno de honor,
25) a fin de que no haya cisma o división en el cuerpo, antes tengan los miembros la misma solicitud los unos respecto de los otros. 26) Por donde si un miembro padece, todos los miembros se compadecen; y si un miembro es honrado, todos los miembros se gozan con él.
27 Vosotros, pues, sois el cuerpo místico de Cristo, y miembros unidos a otros miembros,
28) Así es que ha puesto Dios varios miembros en la Iglesia, unos en primer lugar apóstoles, en segundo lugar profetas, en tercero doctores, luego a los que tienen el don de hacer milagros, después a los que tienen gracia de curar, de socorrer al prójimo, don de gobierno, de hablar todo género de lenguas, de interpretar las palabras. 29) Por ventura, ¿son todos apóstoles? ¿O todos profetas? ¿O todos doctores?
30) ¿Hacen todos milagros? ¿Tienen todos la gracia de curar? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos? 31) Mas vosotros entre esos dones aspirad a los mejores.

Elogio a la caridad

Yo voy, pues, a mostraros un camino o don todavía más excelente.

13  1   Aun cuando yo hablare todas las lenguas de los hombres, y el lenguaje de los ángeles, si no tuviere caridad, vengo a ser como un metal que suena, o campana que retiñe. 2) Y aun cuando tuviera el don de profecía, y penetrase todos los misterios, y poseyese todas las ciencias, y tuviera toda la fe posible, de manera que trasladase de una a otra parte los montes, no teniendo caridad, soy nada. 3) Aun cuando yo distribuyese todos mis bienes

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

para sustento de los pobres, y entregara mi cuerpo a las llamas, si la caridad me falta, todo lo dicho no me sirve de nada.
4 La caridad es sufrida, es dulce y bienhechora; la caridad no tiene envidia, no obra precipitada ni temerariamente, no se ensoberbece,
5) no es ambiciosa, no busca sus intereses, no se irrita, no piensa mal, 6) no se huelga de la injusticia, complácese, sí, en la verdad; 7) a todo se acomoda, cree todo el bien del prójimo, todo lo espera, y lo soporta todo.
8 La caridad nunca fenece; en cambio las profecías se terminarán, y cesarán las lenguas, y se acabará la ciencia. 9) Porque ahora nuestro conocimiento es imperfecto, e imperfecta la profecía. 10) Mas llegado que sea lo perfecto, desaparecerá lo imperfecto *. 11) Así, cuando yo era niño, hablaba como niño, juzgaba como niño, discurría como niño. Pero cuando fui ya hombre hecho, di de mano a las cosas de niño.
12) Al présente no vemos a Dios sino como en un espejo, y bajo imágenes oscuras *, pero entonces lo veremos cara a cara. Yo no lo conozco ahora sino imperfectamente; mas entonces lo conoceré con una visión clara, a la manera que soy yo conocido *.
13 Ahora permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; pero de las tres, la caridad es la más excelente de todas.

La profecía, preferible al don de lenguas

14 1 Corred con ardor para alcanzar la caridad, y codiciad después dones espirituales *, mayormente el de profecía *. 2) Pues quien habla lenguas sin tener dicho don, no habla para los hombres, porque nadie le entiende, sino para Dios. Habla, sí, en espíritu cosas misteriosas *.
3) Al paso que el que hace oficio de profeta *, habla con los hombres para edificación de ellos, y para exhortarlos, y consolarlos. 4) Quien habla lenguas, se edifica a sí mismo; mas el que profetiza, edifica a la Iglesia de Dios. 5) Yo, sí, deseo que todos vosotros tengáis el don de lenguas; pero mucho más que tengáis el de profecía. Porque aquel que profetiza, es preferible al que habla lenguas desconocidas; a no ser que también las interprete, a fin de que la Iglesia reciba
utilidad.

10 Viendo a Dios claramente ya no se necesita el uso de los dones.
12   Que no  llegan a representarle como Él es en sí mismo.
12 bis Le veré cara a cara, directamente, y no por medio de figuras, aunque no llegaré a comprender sus infinitas perfecciones.
1   Para la edificación del prójimo.
1 bis   O   explicación   de   las  cosas   divinas.
2   Pero  sin utilidad de  sus oyentes.
3 Ya sea descubriendo sucesos ocultos y desconocidos, ya prorrumpiendo en cánticos de alabanza, o bien, interpretando las sagradas escrituras.

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

6) En efecto, hermanos, si yo fuere a vosotros hablando lenguas; ¿qué os aprovecharé, si no os hablo instruyéndoos o con la revelación *, o con la ciencia *, o con la profecía *, o con la doctrina? *.
7 ¿No vemos aún en las cosas inanimadas que producen sonidos, como la flauta y el arpa, que si no forman tonos diferentes, no se puede saber lo que se toca con la flauta, o el arpa? 8) Y si la trompeta no da un sonido determinado, sino confuso, ¿quién es el que se prepara para el combate? *. 9) Si la lengua que habláis no es inteligible; ¿cómo se sabrá lo que decís?, no hablaréis sino al aire. 10) En efecto, hay en el mundo muchas diferentes lenguas, y no hay pueblo que no tenga la suya. 11) Si yo, pues, ignoro lo que significan las palabras, seré bárbaro o extranjero para, aquel a quien hablo, y el que me hable, será bárbaro para mí. 12) Por eso vosotros, ya que, sois codiciosos de estos dones espirituales, desead ser enriquecidos con ellos para edificación de la Iglesia.
13 Y por lo mismo el que habla una lengua, pida la gracia de interpretarla. 14) Que si yo hago oración o predico en una lengua desconocida, mi espíritu ora o predica, pero mi concepto queda sin fruto *. 15) Pues, ¿qué haré? Oraré con el espíritu, y oraré también hablando inteligiblemente; cantaré salmos con el espíritu, pero los cantaré también inteligiblemente. 16) Por lo demás, si tú alabas a Dios solamente con el espíritu *, el que está en la clase del sencillo pueblo, ¿cómo ha de decir amén, esto es, así sea, al fin de tu acción de gracias?, puesto que no entiende lo que tú dices. 17) No es que no sea buena tu acción de gracias, sino que no quedan por ella edificados los otros *. 18) Yo doy gracias a mi Dios, de que hablo las lenguas de todos vosotros. 19) Pero en la Iglesia, más bien quiero hablar cinco palabras, de modo que sea entendido, e instruya también a los otros, que diez mil palabras en lengua extraña.
20 Hermanos, no seáis como niños en el uso de la razón *, sed, sí, niños en la malicia, pero en la cordura hombres  hechos. 21) En la Ley

6   De cosas ocultas y misteriosas.
 
6 bis   De las verdades de nuestra religión. 6 ter   O explicación de las escrituras.
6 ter   O explicación de las escrituras.
6 cuart.   De la moral evangélica.
. 8   No entendiendo  las señales  que  le dan  con  el  sonido.
14   Respecto de los fieles que no tienen el don de dicha lengua.
16   O corazón, usando  de una lengua que no  se entiende.
17 No se sigue de aquí que los divinos oficios deban celebrarse en lengua vulgar, lo que hoy día, atendida la muchedumbre de lenguas y las frecuentes variaciones que en ellas se introducen, tendría muchos inconvenientes. Pero no debe omitirse ninguna diligencia para poner a los fieles en estado de tomar parte en las oraciones públicas, ya sea explicándoselas de viva voz, ya sea poniendo en sus manos versiones fieles y exactas, que ilustren su entendimiento, y sostengan su atención.
20 No seáis como los niños, que admiran todo lo que les parece extraordinario, aunque nada entiendan.

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

está escrito: Yo hablaré en otras, lenguas, y con otros acentos a este pueblo, y ni aun así me creerán, dice el Señor. 22) Así, pues, el don de las lenguas es una señal, no para los fieles, sino para los infieles *; mas el de las profecías no se ha dado para convertir a los infieles, sino para instruir a los fieles. 23) Ahora bien, si estando congregada toda la Iglesia en un lugar, y poniéndose todos a hablar lenguas diferentes, entran gentes idiotas, o bien infieles, ¿no dirán que estáis locos? 24) Mas al contrario, si profetizando todos *, entra un infiel o un idiota, de todos será convencido, será juzgado de todos; 25) los secretos de su corazón se harán manifiestos, y por lo tanto, adorará a Dios, confesando que verdaderamente Dios está en medio de vosotros.

              Reglas prácticas en el uso de los
                                 carismas

26 Pues, ¿qué es lo que se ha de hacer, hermanos? Véalo aquí: Si cuando os congregáis, uno de vosotros se halla inspirado de Dios para hacer un himno, otro para instruir, éste para revelar alguna cosa de Dios, aquél para hablar lenguas, otro para interpretarlas; hágase todo para edificación de los fieles. 27) Si han de hablar lenguas, hablen dos solamente, o cuando mucho, tres, y eso por turno, y. haya uno que explique lo que dice. 28) Y si no hubiere intérprete, callen en la Iglesia los que tienen este don, y hablen consigo y con Dios. 29) De los profetas hablen dos o tres, y los demás disciernan *. 30) Y si a otro de los asistentes, estando sentado le fuere revelado algo *, calle luego el primero. 31) Así podéis profetizar todos, uno después de otro; a fin de que todos aprendan y se aprovechen, 32) pues los espíritus o dones proféticos están sujetos a los profetas. 33) Porque Dios no es autor de desorden, sino de paz; y esto es lo que yo enseño en todas las iglesias de los santos.
34 Las mujeres callen en las iglesias, porque no les es permitido Hablar allí, sino que deben estar sumisas, como lo dice también la Ley *. 35) Y si desean instruirse en algún punto, pregúntenselo cuando estén en casa a sus maridos. Pues es cosa indecorosa en una mujer el hablar en la iglesia.
36) Por ventura, ¿tuvo de vosotros su origen la palabra de Dios?, ¿o ha llegado a vosotros solos?

22 Is. 28, 11. Para que con este prodigio escuchen atentos la predicación del evangelio.
24   O explicando por turno los misterios de nuestra religión.
29   Juzguen si es el espíritu de Dios el que inspira a los otros.
30   Si recibiere de Dios alguna particular inteligencia en la
materia que se trata.
34   Gn. 3, 16.               

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios                         


1 CORINTIOS

37 Si alguno de vosotros se tiene por profeta, o por persona espiritual, reconozca que las cosas que os escribo son preceptos del Señor. 38) El que lo desconoce, será desconocido *. 39) En suma, hermanos, codiciad o preferid el don de la profecía, y no estorbéis el de hablar lenguas. 40) Pero hágase todo con decoro y con orden.

La resurrección de los justos

 15 1 Quiero ahora, hermanos, renovaros la memoria del Evangelio que os he predicado, que vosotros recibisteis, en el cual estáis firmes, 2) y por el cual sois salvados, a fin de que viváis si lo conserváis, de la manera que os lo prediqué, porque de otra suerte en vano habríais abrazado la fe. 3) En primer lugar os he enseñado lo mismo que yo aprendí: que Cristo murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras *, 4) y que fue sepultado *, y que, resucitó al tercer día según las mismas Escrituras, 5) y que se apareció a Cefas y después a los once *. 6) Posteriormente se dejó ver de más de quinientos hermanos juntos, de los cuales, aunque han muerto algunos, la mayor parte vive todavía. 7) Se apareció también a Santiago, y después a los apóstoles todos. 8) Finalmente, después de todos, se me apareció también a mí *, que vengo a ser como un abortivo; 9) siendo, como soy, el menor de los apóstoles, que ni merezco ser llamado apóstol, pues que perseguí la Iglesia de Dios. 10) Mas por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí, antes he trabajado más copiosamente que todos, pero no yo, sino la gracia de Dios que está conmigo *;
11) así que tanto yo, como ellos, esto es lo que predicamos todos, y esto habéis creído vosotros.
12 Ahora bien, si se predica a Cristo como resucitado de entre los muertos, ¿cómo es que algunos de vosotros andan diciendo que no hay resurrección de muertos? 13) Pues si no hay resurrección de muertos, tampoco resucitó Cristo. 14) Mas si Cristo no resucitó, luego vana es nuestra predicación, y vana es también vuestra fe; 15) a más de eso, somos convencidos de testigos falsos respecto a Dios, por cuanto hemos testificado contra Dios, diciendo que resucitó a Cristo, al cual no ha resucitado, si los muertos no resucitan. 16) Porque si los muertos no resucitan, tampoco Jesucristo resucitó. 17) Y si Cristo no resucitó, 

38 Será desaprobado y castigado de Dios
3 Is. 53, 5
4  Jo. 2, 1
5  Jn. 20, 29
8  Hch. 9, 3; Ef. 3, 8.
10  La cual da el querer hacer el bien, y hacerle.

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

vana es vuestra fe, pues todavía estáis en vuestros pecados *. 18) Por consiguiente, aun los que murieron creyendo en Cristo, son perdidos sin remedio. 19) Si nosotros sólo tenemos esperanza en Cristo mientras dura nuestra Vida, somos los más desdichados de todos los hombres *.
20
Pero Cristo ha resucitado de entre los muertos, y ha venido a ser como las primicias de los difuntos; 21) porque así como por un hombre vino la muerte, por un hombre debe venir la resurrección de los muertos *. 22) Y así como en Adán mueren todos, así en Cristo todos serán vivificados. 23) Mas cada uno por su orden *, Cristo el primero; después los que son de Cristo, y que han creído en su venida.
24) En seguida será el fin del mundo; cuando Jesucristo hubiera entregado su reino o Iglesia a su Dios y Padre, cuando habrá destruido todo imperio, y toda potencia, y toda dominación *.
25) Entretanto, debe reinar *, hasta ponerle el Padre a todos los enemigos debajo de sus pies.
26) Y la muerte será el último enemigo destruido *: porque todas las cosas las sujetó Dios debajo de los pies de su Hijo. Mas cuando dice la Escritura: 27) Todas las cosas están sujetas a Él: sin duda queda exceptuado Aquel que se las sujetó todas. 28) Y cuando ya todas las cosas estuvieren sujetas a Él, entonces el Hijo mismo quedará sujeto en cuanto hombre al que se las sujetó todas, a fin de que en todas las cosas todo lo sea de Dios.
29 De otra manera, ¿qué harán aquellos que se bautizan por aliviar a los difuntos, si absolutamente los muertos no resucitan?, ¿por qué, pues, se bautizan por los muertos? *. 30) ¿Y a qué fin a toda hora nos exponemos nosotros a tantos peligros? 31) No hay día, hermanos, en que yo no muera por asegurar la gloria vuestra y también mía, que está en Jesucristo nuestro Señor. 32) ¿De qué me sirve, hablando como hombre, haber combatido en Éfeso contra bestias feroces *, si no resucitan los muertos? En este caso, no pensemos más que en comer, y beber, puesto que mañana moriremos. 33) No deis lugar a la seducción. Las malas conversaciones corrompen las buenas

 

17 Siendo, como es, Cristo resucitado la causa la justificación, y el vencedor de la muerte y del pecado.
19 Pues queda frustrada la esperanza de la otra vida, por la cual nos mortificamos y padecemos ahora.
21 Col. 1, 18; Ap. 1, 5. Ts.
21 Ts
, 4,   15.
24   Opuestas a la perfección de su reino.
25   Sal. 109, 1.
26   Is. 25, 8; Sal. 8, 8; He. 2, 8.
29 Algunos creen que alude a la práctica de bautizarse por los catecúmenos que morían sin poder recibir el bautismo. El apóstol, sin aprobar esta práctica, infiere de ella que deben creer en la resurrección; porque la tal ceremonia se funda en la creencia de otra vida, y es justo que el cuerpo participe del premio o castigo que reciba el alma.
32   Contra el pueblo enfurecido. (Hch. 19, 23.)

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

costumbres. 34) Estad alerta, ¡oh justos!, y guardaos del pecado, porqué entre nosotros hay hombres que no conocen a Dios, dígolo para confusión vuestra.

Gloria de los cuerpos resucitados

35 Pero, ¿de qué manera resucitarán los muertos?, me dirá alguno; o, ¿con qué cuerpo vendrán? 36) ¡Necio!, lo que tú siembras no recibe vida si primero no muere. 37) Y al sembrar, no siembras el cuerpo de la planta que ha de nacer después, sino el grano, desnudo, por ejemplo, de trigo, o de alguna otra especie. 38) Sin embargo, Dios le da cuerpo según quiere; y a cada una de las semillas el cuerpo que es propio de ella *. 39) No toda carne, es la misma carne, sino que una es la carne de los hombres, otra la de las bestias, otra la de las aves, otra la de los peces. 40) Hay, asimismo, cuerpos celestes, y cuerpos terrestres; pero una es la hermosura de los celestes, y otra la de los terrestres. 41) Entre aquellos mismos, una es la claridad del sol, otra la claridad de la luna, y otra la claridad de las estrellas, y aun hay diferencia en la claridad entre estrella y estrella, 42) así sucederá también en la resurrección de los muertos. El cuerpo, a manera de una semilla, es puesto en la tierra en estado de corrupción, y resultará incorruptible. 43) Es puesto en la tierra todo disforme, y resultará glorioso. Es puesto en tierra privado de movimiento, y resucitará lleno de vigor. 44) Es puesto en tierra como un cuerpo animal, y resucitará como un cuerpo espiritual *.
Porque así como hay cuerpo animal, le hay también espiritual, según está escrito. 45) El primer hombre, Adán, fue formado con alma viviente, el postrer Adán, Cristo, ha sido llenado de un espíritu vivificante. 46) Pero no es el cuerpo espiritual el que ha sido formado el primero, sino el cuerpo animal, y en seguida el espiritual. 47) El primer hombre es el terreno, formado de la tierra; y el segundo hombre es el celestial, que viene del cielo. 48) Así como el primer hombre ha sido terreno, han sido también terrenos sus hijos; y así como es celestial el segundo hombre, son también celestiales sus hijos. 49) Según esto, así como hemos llevado grabada la imagen del hombre terreno, llevamos también la imagen del hombre celestial *.

38 Así dará a cada hombre el propio cuerpo que le pertenece. Es gran necedad negar la posibilidad de que resuciten los cuerpos muertos, cuando se reflexiona lo que pasa en un grano o pequeña simiente metida dentro de la tierra, de la cual sale una hermosa espiga, o un grandioso árbol.
44 Esto es, libre de todas las alteraciones materiales y perfectamente concorde con el espíritu.
49   Haciéndonos  dignos de la inmortalidad gloriosa.

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

50) Digo esto, hermanos míos, porque la carne y sangre o los hombres carnales, no pueden poseer el reino de Dios; ni la corrupción poseerá esta herencia incorruptible. 51) Ved aquí, hermanos, un misterio que voy a declararos: Todos, a la verdad, resucitaremos, mas no todos seremos mudados en hombres celestiales *. 52) En un momento, en un abrir y cerrar los ojos, al son de la última trompeta *, porque sonará la trompeta, y los muertos resucitarán en un estado incorruptible, y entonces nosotros * seremos inmutados. 
53) Porque es necesario que este cuerpo corruptible sea revestido de incorruptibilidad y que este cuerpo mortal sea revestido de inmortalidad. 54) Mas cuando este cuerpo mortal haya sido revestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra escrita *  la muerte ha sido absorbida por una victoria. 
55) ¿Dónde está, ¡oh muerte!, tu victoria?, ¿dónde está, ¡oh muerte!, tu aguijón? *.
56) Aguijón de la muerte es el pecado, al paso que la fuerza del pecado es ocasionada de la Ley.*. 57) Pero demos gracias a Dios, que nos ha dado victoria contra la muerte y el pecado por la virtud de nuestro Señor Jesucristo.
58 Así que, amados hermanos míos, estad firmes, y constantes; trabajando siempre más y más en la obra del Señor *, pues sabéis que vuestro trabajo no quedará sin recompensa delante del Señor.

Sobre las colectas y su venida

 16  1 En cuanto a las limosnas que se recogen para los santos, practicadlo en la misma forma que yo he ordenado a las iglesias de Galacia. 2) El primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte y deposite aquello que le dicte su buena voluntad, a fin de que no se hagan las colectas al tiempo de mi llegada. 3) En estando yo presente, a aquellos sujetos que me hubiereis designado, los enviaré con cartas a llevar vuestras liberalidades a Jerusalén. 4) Y si el caso mereciere que yo también vaya, irán conmigo.
5 Yo pasaré a veros, después de haber atravesado Macedonia, pues tengo de pasar por dicha provincia. 6) Y quizá me detendré con
vosotros,

51 El texto original griego dice literalmente: aNo todos m' riremos, pero todos seremos transformados». Se refiere a la transformación de los cuerpos de corruptibles en incorruptibles y además, para los bienaventurados, en gloriosos. Obsérvese que este sentido concuerda perfectamente con el versículo siguiente.
52 Alude a la costumbre antigua de convocar al pueblo al son de trompeta; y también a los jueces para pronunciar las sentencias.
52 bis   Que confiamos ser del número de los escogidos.
54 Is, 25,8
55   Os. 13, 14; He. 2, 14.
56   Ro. 3, 20.
58   En vuestra santificación y en la del prójimo.

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios


1 CORINTIOS

y pasaré también el invierno, para que vosotros me llevéis a doquiera que hubiere de ir.
7) Porque esta vez no quiero visitaros solamente de paso, antes espero detenerme algún tiempo entre vosotros, si el Señor me lo permitiere.
8 En Éfeso me quedaré hasta Pentecostés. 9) Porque se me ha abierto una puerta grande y espaciosa para la propagación del Evangelio, si bien los adversarios son muchos.

Recomendaciones y saludos

10 Si va a veros Timoteo, procurad que esté sin recelo entre vosotros, pues trabaja, como yo, en la obra del Señor. 11) Por lo tanto, ninguno le tenga en poco *, y despachadle en paz, para que venga a verse conmigo, pues le estoy aguardando con los hermanos.
12 En cuanto a nuestro hermano Apolo os hago saber que le he instado mucho para que fuese a visitaros con algunos de nuestros hermanos, pero no ha creído conveniente hacerlo ahora; mas él irá, cuando tuviere oportunidad.
13) Velad, estad firmes en la fe, trabajad

Seguir lectura en la parte superior de la columna derecha ( Haz clic aquí)

varonilmente, y alentaos más y más. 14) Todas vuestras cosas háganse con caridad *.
15 Ya conocéis hermanos, la familia de Estéfanas, y de Fortunato, y de Acaico; ya sabéis que son las primicias de la Acaya *, y que se consagraron al servicio de los santos *; 16) os ruego que tengáis mucha deferencia a personas de ese carácter, y a todos los que cooperan y trabajan. 17) Yo, por mi parte, me huelgo con el arribo de Estéfanas, y de Fortunato, y de Acaico; ellos son los que han suplido vuestra falta o ausencia, 18) recreando así mi espíritu como el vuestro. Mostrad, pues, reconocimiento a tales personas.
19 Las iglesias de Asia os saludan. Os saludan con grande afecto en el Señor, Aquila y Priscila, con la iglesia de su casa, en la que me hallo hospedado. 20) Todos los hermanos os saludan. Saludaos unos a otros con el ósculo santo de la caridad. 21) La salutación de mí, Pablo, va de propio puño. 22) El que no ama a nuestro Señor Jesucristo, sea anatema, marán atha. (Ven, Señor.)
 23 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. 24) Mi sincero amor con todos vosotros en Cristo Jesús. Amén.  

 

Volver a Portada de Primera Carta a los Corintios